A menudo, el TDAH en niñas se manifiesta con síntomas menos evidentes, como ansiedad y depresión.
El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niñas y adolescentes a menudo pasa desapercibido, a pesar de su impacto significativo en la vida diaria.
Cuando pensamos en TDAH, la imagen típica que se nos viene a la mente es la de un niño inquieto, impulsivo y desorganizado. Sin embargo, ¿qué pasa con las niñas? Suelen pasar desapercibidas, etiquetadas como despistadas, histriónicas o simplemente diferentes.
Pero la verdad es que el TDAH no discrimina por género.
Un estudio reciente, incluido en el Libro Blanco sobre Salud y Género en España, revela una realidad preocupante: las niñas con TDAH son diagnosticadas y tratadas más tarde que los niños.
Esto se debe en parte a que los síntomas en ellas tienden a ser menos evidentes y más internalizados, lo que dificulta su identificación.
El TDAH en niñas se manifiesta de manera diferente. A menudo, en lugar de mostrar hiperactividad, presentan síntomas como dificultades de atención, ansiedad y depresión. Esta variabilidad en la presentación clínica dificulta aún más el diagnóstico precoz.

El TDAH en niñas suele diagnosticarse y tratarse más tarde que en los niños, lo que puede tener consecuencias graves a largo plazo.
Según el Dr. Miquel Casas, catedrático de Psiquiatría, el desafío radica en que el TDAH en niñas "no encaja fácilmente en los moldes de diagnóstico convencionales". Esto se debe a que los síntomas típicos del TDAH, como la hiperactividad, son menos comunes en ellas.
El rechazo social a los problemas de conducta en las niñas y las estrategias de compensación que desarrollan pueden enmascarar los síntomas, lo que lleva a un infradiagnóstico y, en consecuencia, a un tratamiento tardío.
La falta de conciencia sobre el TDAH en niñas tiene consecuencias devastadoras. Desde tasas más altas de ansiedad y depresión hasta dificultades académicas y sociales, el impacto es significativo y duradero.
Es crucial abordar el TDAH desde una perspectiva de género para mejorar la detección temprana y la atención adecuada. Esto implica concienciar sobre la existencia del trastorno, reducir el estigma y la discriminación, y personalizar el diagnóstico y tratamiento para cada individuo.

La falta de conciencia sobre el TDAH en niñas puede llevar a tasas más altas de ansiedad, depresión y dificultades académicas.
En resumen, el TDAH en niñas y adolescentes es un desafío complejo y subestimado que requiere una atención especializada y una mayor sensibilización por parte de la sociedad.
Conclusiones: El TDAH en niñas y adolescentes es un trastorno subestimado que se manifiesta de manera diferente en comparación con los niños, lo que dificulta su diagnóstico precoz y su tratamiento adecuado. Es fundamental abordar este problema desde una perspectiva de género para mejorar la detección temprana y reducir el impacto negativo en la vida de las afectadas.
Referencias:
- Observatorio de Salud (Ods) y Estudio de Comunicación, en colaboración con Takeda.
- Dr. Miquel Casas, catedrático de Psiquiatría Honorario de la Universidad Autónoma de Barcelona.
- Dra. María Jesús Mardomingo, profesora de psiquiatría infantil en la Universidad Complutense de Madrid.





Sé la primera persona en dejar una reflexión.